Cumbre de los Pueblos respalda la creación de un tribunal de justicia ambiental
La II Cumbre Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático concluye este lunes en Bolivia con la presencia del presidente anfitrión, Evo Morales, y sus homólogos de Venezuela, Nicolás Maduro, y Ecuador, Rafael Correa.
Durante dos días, el municipio de Tiquipaya, en Cochabamba, reunió a representantes y expertos en cambio climático, quienes participaron en 12 mesas de trabajo para discutir las consecuencias del capitalismo en la Madre Tierra, a instar la lucha contra los efectos del cambio climático y a la defensa de la cultura de los pueblos.
En su discurso, el presidente Correa- quien fue declarado huésped ilustre y recibió las llaves de la ciudad de Quillacollo- advirtió que solo con justicia ambiental se van a resolver los grandes problemas generados por el cambio climático.
«Cuando haya justicia y los grandes contaminadores se responsabilicen del cambio climático, la agresión contra la naturaleza se verá limitada», sostuvo.
En ese sentido, Correa criticó que no exista un tribunal que determine a los responsables de la deuda ecológica y los sancione, como sí se tiene un tribunal de la deuda para garantizar los pagos a sistemas financieros o a los grandes bancos. Él mismo indicó que eso no ha pasado por una simple razón: «poder». Añadió que «el problema no es técnico, sino político».
Asimismo, advirtió que «el capitalismo salvaje no va a poder solucionar los problemas ambientales, como tampoco pudo hacerlo el socialismo tradicional, que no disputó la noción de desarrollo con el capitalismo».
Sin embargo, destacó que el socialismo del siglo XXI presenta al mundo una nueva visión de desarrollo, prestada de los pueblos ancestrales, que significa vivir bien, satisfaciendo las necesidades de base en armonía con la naturaleza y con las demás culturas.
Correa recordó que en los últimos 50 años se han multiplicado las emisiones de dióxido de carbono (CO2), y aclaró que mientras más ingresos, más emisiones.
También recalcó que «el efecto consumo domina al efecto eficiencia. Pese a ser más eficiente en el consumo de energía, un habitante de un país rico emite 38 veces más CO2 que un habitante de un país pobre».
«Todos somos responsables, pero hay algunos más responsables porque están destruyendo el único planeta que tenemos», insistió.
Además, Correa subrayó la importancia de caminar hacia una declaración universal de los derechos de la naturaleza y el primer derecho es que pueda seguir existiendo y seguir aportando a la vida. «Y debe ser una idea fuerza para evitar ciertos sentimentalismos, porque el ser humano no es lo único importante en la naturaleza», enfatizó.
Previamente el alcalde de Bogotá (capital de Colombia), Gustavo Petro, propuso «convocar una nueva comuna de la humanidad y en defensa de la vida».
En este sentido indicó que esta plataforma común debe tener propuestas más eficaces, radicales y alternativas. «Llegó el momento de dar un grito de razón, lo que está en cuestión es la vida de la humanidad», apuntó.
De su lado el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, también aseguró que no aceptarán en París «un acuerdo que no esté acorde con los retos de nuestros países».
Rodríguez se refirió a los países capitalistas que «imponen patrones de producción y consumo que son insostenibles». Por ello, les exigió «no más deuda externa, no a la impunidad de los ricos y transnacionales, sí a la corte ambiental». De esta última dijo debe ser una corte «democrática y no títere del Consejo de Seguridad de la ONU».
Las conclusiones de este evento serán presentadas en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-21), que se llevará a cabo en París en diciembre próximo. (I)
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