a
HomeActualidadPese a los años, el sueño de libertad de Eloy Alfaro sigue vivo

Pese a los años, el sueño de libertad de Eloy Alfaro sigue vivo

Pese a los años, el sueño de libertad de Eloy Alfaro sigue vivo

La mañana del 28 de enero de 1912, caía a la calle el cuerpo del general Eloy Alfaro. Había sido asesinado con dos balazos. Luego, una multitud que el historiador y entonces arzobispo de Quito Federico González Suárez estimó en unas 20.000 personas, arrastró sus restos hasta el parque El Ejido, donde lo quemaron. Al mismo tiempo, moría el líder de la Revolución Liberal, pero nacía una figura que iba a imperar a lo largo del siglo XX en el pensamiento político ecuatoriano.

Al cumplirse 106 de ese hecho, popularmente conocido como ‘La hoguera bárbara’ por la novela de Alfredo Pareja Diezcanseco, muchos han retomado el debate sobre el pensamiento del general en la actualidad.

El Gobierno de Rafael Correa lo utilizó como imagen de su proyecto político, autodenominado ‘revolución ciudadana’, por lo que realizaron la Asamblea Constituyente de 2008 en Montecristi, su pueblo natal, y lo usaron en sus discursos.

Antes de la ruptura de Alianza PAIS, se planteó la posibilidad de que el expresidente Correa dirigiera una fundación con el nombre del ‘Viejo luchador’. “Como con todos los grandes personajes de la historia mundial, también con la figura de Alfaro se ha querido jugar al gusto del interesado”, opina, sin embargo, Francisco Huerta Montalvo, excandidato presidencial del Partido Liberal Radical Ecuatoriano, fundado por Eloy Alfaro.

“Pero él tiene tan fuertemente arraigados los valores fundamentales de su pensamiento –agrega-, que resulta imposible tergiversarlo, salvo como trampa circunstancial y de temporalidad expresa”.

El político liberal saca una conclusión de lo que considera la utilización de la figura de Alfaro por parte del correato: “pretendieron glorificarse glorificándolo, pero al mismo tiempo maltratando su ideal básico de libertades. Por eso, su discurso fue desmentido por la práctica”.

Mayor análisis

El historiador Enrique Ayala Mora, dice que no es la primera vez que se utilizan figuras para consolidar o justificar un proyecto político. “Con Alfaro se dio una especie de imitación, no con tanto éxito, primero porque la propia magnitud de Alfaro no permitió su utilización tan radical, y segundo porque la figura de Alfaro ya fue olvidada por la propia revolución ciudadana”, dice el historiador.

En su opinión, “la manipulación que se produjo con Alfaro y la burda identificación que se quería hacer entre la figura de Alfaro y la de Correa, fracasó, la gente no se creyó”.

A Huerta no le preocupa esa utilización que se hizo de Alfaro en la década del correato y también cree que los ecuatorianos deben recordar el legado que dejó. “Felizmente, la figura permanece en las conquistas fundamentales y vitales que vivimos, como el amor por la libertad y esa conquista clave que es el laicismo, el cual no tiene una condición anticlerical, pero sí del respeto a todas las creencias religiosas o a la ausencia de ellas”. (La hora)

Share With:
Rate This Article

gerencia@periodicosur.com

No Comments

Leave A Comment